«A La Siberia se le empieza a prestar atención»

Javier Marcos Arévalo con su libro sobre La Siberia. :: casimiro/
Javier Marcos Arévalo con su libro sobre La Siberia. :: casimiro

El antropólogo Javier Marcos elabora una investigación etnográfica sobre la comarca con testimonios de vecinos

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

La comarca de La Siberia, «una Extremadura dentro de Extremadura», como asevera el alcalde de Herrera del Duque, Saturnino Alcázar, aludiendo a una secular discriminación y falta de infraestructuras, se le empieza a poner cara de Las Hurdes. «La Administración empieza a prestarle atención a La Siberia como pasó con la comarca hurdana el siglo pasado, señala el antropólogo pacense Javier Marcos Arévalo, autor de un voluminoso trabajo de investigación de esa comarca pacense, cruce de caminos de cuatro provincias y noticia en los últimos tiempos por diversas iniciativas.

Profesor del Departamento de Psicología y Antropología de la Universidad extremeña, autor de más de 20 libros, acaba de publicar 'La Siberia Extremeña en la voz de su gente (El etnógrafo y los informantes)'. Es el fruto del estudio de varias décadas, localizados en tres años específicos de investigación (uno de ellos trabajo de campo etnográfica), sobre las costumbres, la realidad social y demográfica o el valor patrimonial y ambiental de esa comarca en la que se integran diecisiete municipios.

«En realidad, no hay una única Siberia. Por un lado está la vinculada a los Montes de Toledo más directamente (Fuenlabrada, Helechosa...); de otro, la llana (Talarrubias, Casas de Don Pedro) y otra la de Siruela y pueblos próximos», matiza Marcos.

Entrevistas y análisis

El antropólogo ha plasmado en 600 páginas la investigación que, en bruto, le ha copado 1.000 folios y la transcripción de 42 cintas magnetofónicas de una hora tras la realización de 64 entrevistas a lo que se denominan informantes locales. Esto es, personas de la comarca que son o han sido referentes en algún aspecto. «En realidad, la autoría de 'La Siberia extremeña...' no es exclusivamente mía. Hay muchos coautores. El 60% del libro prácticamente son testimonios orales», comenta.

Indica Javier Marcos que ha plasmado en este trabajo «las opiniones de las personas entrevistas pero también un análisis propio que sale de esas manifestaciones entrelazadas entre el científico, que observa y analiza, y el informante».

«Es un trabajo fundamentalmente cualitativo, resultado de la convivencia, presencia y observación sobre el terreno», especifica sobre un libro que pretende, desde la ciencia antropológica, contribuir a mejorar y profundizar en el conocimiento real de las formas de vida, así como al reconocimiento de una realidad desde la perspectiva de los actores sociales (la gente de la comarca) como desde la percepción del observador (el etnólogo).

Javier Marcos indica que La Siberia es un «ejemplo muy ajustado a la realidad, muy válido, de lo que ha ocurrido en el mundo rural en España en los últimos treinta o cuarenta años». Agrega que percibe «un debilitamiento de la cultura tradicional que existía en la zona, aparte de otros factores conocidos como puede ser el aislamiento, el envejecimiento, la falta de iniciativa privada o de buenas comunicaciones, aunque se haya mejorado desde que se desarrolló la autonomía».

Tampoco atisba una identidad comarcal tan marcada como sucede en otras zonas extremeñas. «La identidad se está fraguando desde hace poco tiempo y tiene que ver mucho con el impacto positivo creado en la comarca por la acción de la Diputación de Badajoz o la Junta de Extremadura», explica.

Con todo, para el antropólogo con esta comarca pacense está sucediendo lo mismo que con Las Hurdes en las décadas de los 60 a 80. «Ha captado la atención de las administraciones públicas y está en boca de los medios de comunicación, con la posibilidad de que sea declarada Reserva de la Biosfera y de las entidades privadas, con la propuesta de instalar allí un gran parque de ocio. Habrá que esperar a ver sus efectos y si produce consecuencias positivas para la gente», apostilla.

La publicación de 'La Siberia extremeña en la voz de su gente (El etnógrafo y los informantes)' ha sido posible gracias a la Universidad de Extremadura y la fundación de Caja de Badajoz.