Las quejas a la Defensora de los Usuarios del SES bajan por tercer año consecutivo

Eva Molinero, en la sede de la institución, en el número 4 de la calle Adriano de Mérida. :: brígido/
Eva Molinero, en la sede de la institución, en el número 4 de la calle Adriano de Mérida. :: brígido

Las reclamaciones por incumplimientos de la Ley de Tiempos de Respuesta descienden en todas las áreas de salud excepto en la de Cáceres

A. A. CÁCERES.

La Defensora de los Usuarios del Sistema Sanitario Público de Extremadura abrió el año pasado 2.497 expedientes, lo que supone una caída del 4% respecto al ejercicio anterior, según recoge este organismo en su última memoria anual. Este descenso es el tercero consecutivo, lo que viene a confirmar un cambio de tendencia, pues entre los años 2004 y 2015, el número de incidencias siempre aumentó respecto al ejercicio precedente, excepto en una ocasión.

El documento publicado hace unos días detalla que los dos grandes grupos de quejas ciudadanas que esta institución atiende evolucionaron durante 2018 de forma opuesta. Mientras que las solicitudes de cumplimiento de la Ley de Tiempos de Respuesta (1.277, o sea, 25 cada semana) descendieron un 11%, las sugerencias y reclamaciones (1.220) aumentaron un 3%.

LO QUE DICE LA LEY

180 días naturales
En el caso de intervenciones quirúrgicas.
60 días naturales
Para acceso a primeras consultas de especialista.
30 días naturales
Para pruebas diagnósticas o terapéuticas.
Excepciones
90 días en vez de 180 si la operación, programada y no urgente, es para aneurismas, patología arterial periférica isquémica aguda, fístulas arterio-venosas para diálisis, cirugía cardiaca valvular y cirugía coronaria. Y baja a 60 días para desprendimientos de retina y vitrectomía. Y a 30 para cirugía de exéresis (escisión) de procesos tumorales malignos. El plazo también baja a 30 días para primera consulta con el especialistas si hay sospecha fundada de padecer enfermedad oncológica. Este mismo motivo también hace que disminuya a 15 días el plazo máximo para pruebas diagnósticas.
¿Cuándo comienzan a contar esos plazos?
El día de la inclusión en el registro de pacientes en lista de espera del Servicio Extremeño de Salud.

Estos registros son coherentes con lo sucedido en los anteriores. Mientras que las solicitudes de cumplimiento de la Ley de Tiempos de Respuesta (LTR) suman cuatro ejercicios consecutivos bajando, las sugerencias y reclamaciones llevan seis años seguidos creciendo. De estas últimas, el 78% tienen que ver con las listas de espera y las citaciones, lo que deja claro que las demoras son con diferencia el principal motivo de queja ciudadana en relación con la sanidad. De los 2.497 expedientes incoados el año pasado, 2.228 correspondían a ciudadanos disconformes con el tiempo que el SES (Servicio Extremeño de Salud) tarda en atenderles, nueve de cada diez.

Entre Cáceres y Plasencia acaparan el 70% de las resoluciones que esta institución emite para intentar corregir demoras

El balance de la oficina que dirige Eva Molinero especifica que las peticiones para cumplir la LTR descendieron en el último año en siete de las ocho áreas de salud. La excepción fue Cáceres. Pasó de 276 solicitudes en 2017 a 402 en 2018, lo que equivale a un incremento del 46%. Esta regresión la sitúa más cerca de los números del área de salud de Plasencia, que en 2018 rompió su tendencia negativa y ha logrado rebajar un 25% las peticiones en este capítulo. Ahora bien, su posición de desventaja frente al resto de la región es tan evidente que ni siquiera esa mejoría impide que siga siendo el área de salud donde más esperan los pacientes (200 días de media, frente a los 40 del área de Mérida) y en consecuencia, la que presenta la mayor tasa de reclamaciones por cumplimiento de la LTR por habitante (una por cada 396).

Cumplir la ley

Hay que recordar que lo que hace el contribuyente cuando presenta una solicitud de este tipo es pedir a la Administración que deje de incumplir la ley. De cada cien casos de este tipo que atiende la Defensora, 48 se refieren a retrasos para dar una primera consulta con el especialista, 27 con demoras para someterse a una intervención quirúrgica y 25 con la citación para realizarse pruebas diagnósticas. Tanto estas últimas como las operaciones han originado un 21% menos de quejas que en 2017, mientras que las referidas a consulta con el especialista han aumentado un 3%.

Cada petición ciudadana es atendida por este organismo, que intermedia entre el paciente y la administración sanitaria. En el 99% de los casos, la queja concluye con un acuerdo entre las partes, a veces después de que la Defensora emita una resolución. En el caso de las solicitudes de cumplimiento de la Ley de Tiempos de Respuesta, esto ocurrió el año pasado en 298 ocasiones, si bien la mayor parte de estas resoluciones fueron dirigidas a dos áreas de salud. La de Cáceres recibió 105 (casi un 40% más que en 2017), y la de Plasencia 101 (un 80% más que en el ejercicio precedente). Esto significa que entre estas dos áreas acaparan el setenta por ciento de las resoluciones sobre incumplimientos de la LTR que el año pasado dictó la Defensora.

Colaboración

En cuanto al grado de colaboración de las diferentes gerencias de área, la oficina que dirige Molinero cree que «es justo reconocer que el plazo de diez días es difícil de cumplir en la práctica», pero también estima que resulta «inadmisible superar los 30-45 días». De ahí que considere que «el deber de colaboración respecto a los tiempos empleados para contestar (a sus requerimientos de información) se puede considerar claramente mejorable en algunas gerencias de área».

En este sentido, la que más tarda en tramitar los expedientes es la de Badajoz, cuya media es de 41 días. En Plasencia lo normal son 35, en Cáceres 34, en Mérida 33 y en Don Benito-Villanueva, 32. El resto están por debajo de los 30 días.

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