Oiga, ¿dónde se coge la viajera?

Imagen de la actual ubicación de la parada de autobús en /
Imagen de la actual ubicación de la parada de autobús en

La falta de ubicación estable de la parada de autobuses provoca trastornos en los usuarios

Jesús Romero
JESÚS ROMERO

Si alguien le hace esta pregunta estos días corre el riesgo o bien de no saber realmente qué responder. Y no sólo por el término de la viajera, que es todavía usado por las personas de más edad refiriéndose al autobús. Si no que sería normal no saber dónde dirigirles o lo que sería incluso peor, dirigirle al sitio equivocado.

Si quien le pregunta es una persona con maletas y bolso a cuestas, la incertidumbre crece por segundos. Resulta difícil gestionar esta cuestión porque la falta de una ubicación determinada del único transporte público con el que contamos en la localidad, hace por lo menos hacer saltar las dudas.

Ante la ausencia de otra alternativa, ya que el tren nos queda demasiado lejos y es demasiado precario, el viajar en autobús ha sido para los ciudadanos de la localidad el medio tradicional de viajar en transporte público a otros lugares, ya sea por motivo de estudios, sanitarios o trabajo, o los más sencillos y no por ello menos importantes como reencontrarse con la familia y las raíces que también gusta de vez en cuando. El mayor uso del coche privado y el hecho de que las combinaciones de viaje tampoco sean para tirar cohetes ha disminuido su uso en los últimos tiempos. Pero aún así, para muchas personas sigue siendo una necesidad el seguir usando el transporte público porque por las razones que cada uno tiene en su particularidad no pueden sino usar el mismo. Un uso que casi tiene algo de ritual, preparar bien las maletas y bolsos para que nada se escape, y el deambular cansino con ellos a cuestas recordando lo que se deja atrás y también lo que se viene por delante con sus repetidas paradas, descansos y trasbordos.

CAMBIOS DE UBICACIÓN

Para los que ya van cumpliendo años, es difícil no ubicar todavía la parada de autobuses en la antigua Avenida de La Palmera antes de su remodelación. Con el «quiosco de Felipe» que servía de alivio para las esperas del autobús en las tardes calurosas de verano. «El de Madrid y Talavera» en La Palmera y el de Cáceres, Badajoz y Villanueva en «el Ministro». Eso creo que todavía perdurará en nuestra mente colectiva durante años.

Con las obras en la citada avenida, y en muy poco periodo de tiempo, la parada de autobuses ha sufrido varios cambios de ubicación que tiene algo confundidos y despistados a los usuarios.

Primero se pensó en la Plaza de Toros, Más tarde, se instaló una marquesina en los aledaños del Palacio de la Cultura. Como la idea no fraguó, se dejó provisionalmente como parada la consabida Plaza de Toros.

En la última semana «la marquesina viajera» se ha vuelto a mudar de sitio, ocupando un espacio de la Avenida Juan Carlos I, al lado de la carretera N-502, oficializándose como parada de autobús desde el día 07 de agosto.

Y es que como todos los cambios desconciertan, sobre todo al principio, los usuarios andan razonablemente todavía algo despistados y sobre todo con un pensamiento que sobrevuela en sus mentes : ¿Cuánto durará esta vez el cambio ?