La Virgen de Consolación, Madre de los herrereños, llega al pueblo para compartir con sus hijos los días previos a su onomástica

El día ocho de Septiembre vuelve a su ermita donde se celebra la eucaristía

La Madre de todos los herrereños, Sra. de Consolación, ya se encuentra en la localidad para pasar unos días junto a sus hijos en la Iglesia de San Juan Bautista.
El pasado sábado 29 de agosto fue recibida en el pilarito del camino que lleva a su ermita por los vecinos de Herrera del Duque y, especialmente, por los miembros de la Banda Municipal de Música; quienes con su director al frente, Isidro Parejo, interpretaron la pieza "Consolación, Reina y Madre" compuesta en su honor.
De ahí, acompañada por la corporación municipal al completo, todos los miembros de la cofradía procesionaron por las calles del pueblo; haciendo sendas paradas en los altares previstos para ofrecerle la oración y salves en su nombre.
Ya, una vez llegados a la plaza de España los miembros de la cofradía bailaron la imagen en señal de felicidad, pues la Madre del pueblo estaba entre sus hijos. A la par que los miembros de la Banda Municipal le rendían homenaje interpretando el "Himno de Consolación". Última parada antes de llegar a la Iglesia; donde desde el altar mayor presidía la primera de las misas que se sucederán a lo largo de toda la semana.
Así, durante estos nueve días pueden acompañar a La Madre de Consolación en el rezo del rosario de la aurora. Todos los días al alba. Y en la noche a las novenas y posterior misa que se celebran en la parroquia; rezos en memoria de los enfermos, los ausentes, o la propia Iglesia. Acordándose también en sus oraciones de los parados o las necesidades del pueblo por quienes la Virgen vela desde su ermita.
Sin embargo, ese miércoles 02 de Septiembre durante la novena a la Virgen se realiza el acto más emotivo, quizá, de toda la semana. Pues todas las Consolaciones, hijas de esta Madre, hacen la entrega floral en honor a su nombre y agradecimiento por su protección.
La visita concluye el próximo ocho de Septiembre cuando la talla será devuelta a la ermita. Lugar donde, a las once de la mañana, se celebrará la misa en honor a su onomástica.