¡Ha venido el circo de los titiriteros!

"Son ya más de 30 años viniendo al pueblo y recorriendo la comarca", nos dice Luis Parada, el payaso Tarugo

Las tres generaciones antes de empezar el espectáculo.

Estos días nos visita en Herrera del Duque el circo de los hermanos Parada "Los Titiriteros" como cada dos años con su espectáculo de payasos, trapecio, columpio, malabarismos, hula- hop...y como no, los toreros, donde participan los niños de la localidad. Los Titiriteros lo forman tres generaciones de los hermanos Parada: Luis el abuelo, Luis y Eduardo y los hijos de éste: Eduardo, David y Sheila; esta última ha traído al mundo la cuarta generación de este circo, pues ha sido recientemente madre de un niño, Bryan.
Cuando escuchamos a los niños de Herrera exclamar: ¡Ha venido el circo! Todos sabemos que se refiere al circo de los hermanos Parada, los Titiriteros: "Son ya más de 30 años viniendo al pueblo y recorriendo la comarca, nos dice Luis Parada, Tarugo para el público, "empezamos en la plaza, continuamos en el paseo cuando aún era de tierra y después vinimos al lado del antiguo silo; desde hace unos años estamos aquí, detrás del colegio. Nos cuenta como aún recuerda cuando venía la gente cada uno con su silla de enea."Siempre hemos cobrado la voluntad, nos dice, y la gente nos ha respondido".
"Esta vida es dura, pero todo es cuestión de acostumbrarse. Somos de Torralba de Calatrava en Ciudad Real, pero nuestra casa es el circo y somos un poco de todas partes. Nuestro circo visita Castilla la Mancha, Andalucía y Extremadura y en cada sitio somos bien recibidos"; habla ahora Eduardo Parada, que nació en el circo al igual que sus predecesores, sus cuatro hijos y ahora su nieto. "Ahora nos vamos a descansar unas semanas a nuestro pueblo y durante el invierno tenemos una pequeña carpa con la que también trabajamos en los pueblos cercanos".
El amor al circo de esta familia comenzó en el año 1955 con sus tatarabuelos María Calero, que llegó a Madrid con el circo de su familia y allí conoció a Carlos Pomoró que se unió al circo por amor a ella y se dedicó a la barra fija. Tuvieron 7 hijos a los que inculcaron su pasión por el circo. Fue una de las hijas, Mónica Guadalupe la que conoció a Eduardo Parada Silva, llegado de Portugal y también lo incorporó al circo. Formaron su propia familia con cuatro hijos, Eduardo, Carlos, David y Luis y con ellos su propio circo "El circo de los hermanos Parada".
De ellos es Luis el que conocemos como Tarugo y que con su hijo Luis, Taruguito, forman el dúo de payasos que cada noche nos acompañan en la función del circo. Frases como "ten cuidado que te enchufo" se oyen en boca de pequeños y mayores en nuestro pueblo cada vez que nos visitan. El circo se ha ido modernizando e incorporando números nuevos y más complicados como el número en el trapecio que desarrollan Eduardo padre e hijo, o los números sobre la cuerda de Sheila.Y el colofón de cada noche: los niños esperan saliendo en tromba para ser seleccionados como toreros; "Esparadrapo"ó "Litro y medio" se ponen el traje cada noche para lidiar con un enorme toro, de mentira eso sí, pero que arranca carreras, gritos y risas en una emocionante corrida donde los camilleros con sus batas blancas recogen a los heridos. Podríamos llamarlo el "circo interactivo", término actual que ellos desarrollan hace décadas casi sin saberlo.
Un circo entrañable, cercano, familiar, que cada noche sale a entretener a niños y mayores por la voluntad, viviendo este difícil modo de vida de estar cada semana en un sitio diferente, de poner en peligro su vida por amor al espectáculo, por una pasión que llevan en la sangre, por un afán de hacer felices a los demás con este espectáculo circense que no pasa buenos momentos, por esta cultura del circo que no tiene más ayuda que la de los espectadores.